Auditoría de medición
Qué se está midiendo, qué está mal contado y qué falta. Sale un informe con los errores concretos.
Casi todos los negocios tienen datos. Pocos tienen la medición bien configurada, y con una medición mal hecha es peor decidir con datos que sin ellos.
Arrancamos por auditar lo que hay: si las conversiones están bien contadas, si no se duplican, si el tráfico interno está excluido y si los canales están bien atribuidos.
Después armamos el tablero con los indicadores de tu negocio. Pocos y claros, no un reporte de cuarenta páginas que nadie abre.
Cuántos tableros y con qué fuentes depende de qué herramientas ya tengas conectadas. La propuesta lista las fuentes, una por una.
Qué se está midiendo, qué está mal contado y qué falta. Sale un informe con los errores concretos.
Analytics, gestor de etiquetas, eventos de formulario, WhatsApp y comercio electrónico, probados uno por uno.
Qué números importan en tu negocio y cómo se calcula cada uno, escrito, para que no cambie la definición según quién reporte.
Un panel que se actualiza solo, con los indicadores clave, comparables contra el período anterior y contra el objetivo.
De dónde viene cada consulta y cada venta, con las limitaciones del caso explicadas en vez de disimuladas.
Alguien que mire los números y diga qué significan. Un tablero sin lectura es un adorno.
Medir bien lleva menos de lo que parece. Juntar tres meses de datos limpios para que el tablero diga algo, más.
Revisión de todo lo instalado y de la calidad de los datos históricos.
Se arregla el etiquetado, se agregan los eventos que faltan y se prueba cada uno.
Construcción del panel, con los indicadores definidos y validados contra tus números reales.
Reporte con la interpretación y las decisiones que sugiere.
Las reuniones dejan de empezar con una discusión sobre de dónde sale cada número. Hay una fuente única y una definición escrita.
Y se puede comparar: contra el mes anterior, contra el año anterior y contra el objetivo. Sin eso, cualquier número suelto se puede contar como un éxito.
En casi todos los negocios hay dos o tres tareas que alguien hace a mano todos los días y que una máquina puede hacer igual o mejor.
Una consulta que entra y nadie sigue es una venta perdida que además ya se pagó: costó publicidad, costó contenido y costó que alguien decidiera escribirte..
El email es el único canal donde la audiencia es tuya y no de una plataforma.
Los catorce servicios agrupados, para ver dónde encaja cada cosa.
Treinta minutos, sin costo. Si lo que hace falta no es este servicio, te lo decimos en esa misma reunión.