Flujo de bienvenida
Los primeros correos después de que alguien se suscribe o compra por primera vez, que es cuando más atención presta.
El email es el único canal donde la audiencia es tuya y no de una plataforma. Y los flujos automáticos son la parte del marketing que sigue vendiendo cuando nadie está trabajando.
Un flujo bien armado se configura una vez y trabaja durante años. La bienvenida, el carrito abandonado y la recompra son los tres que casi siempre devuelven la inversión solos.
No se trata de mandar más correos. Se trata de mandar el correo correcto cuando la persona hizo algo que lo justifica.
No todo negocio necesita los cuatro flujos. En la propuesta va cuáles conviene armar primero y por qué, con el plazo de cada uno.
Los primeros correos después de que alguien se suscribe o compra por primera vez, que es cuando más atención presta.
Para tiendas online: la secuencia que recupera una parte de las compras que quedaron a medio camino.
Si tu producto se consume, el recordatorio en el momento justo. Es el flujo con mejor retorno en la mayoría de los rubros.
Qué mandarle a quien no compra desde hace más de lo normal, sin que suene a desesperación.
Lanzamientos, temporadas y novedades, segmentadas para no mandarle lo mismo a todos.
Configuración del dominio, limpieza de contactos inactivos y revisión de que los correos lleguen a la bandeja y no al spam.
Cada flujo se arma y se activa de a uno. El de bienvenida suele estar andando en la primera quincena.
Cuántos contactos hay, de dónde salieron, qué consentimiento tienen y cómo está la entregabilidad.
Qué flujos convienen en tu caso, con cuántos correos y con qué disparador cada uno.
Redacción, diseño, configuración y prueba. Se activa de a un flujo por vez.
Apertura, clic y venta por flujo, con pruebas de asunto y de contenido.
Una parte de la facturación empieza a venir de algo que ya está configurado y no requiere trabajo mensual.
Y la base de contactos pasa a ser un activo real: se puede comunicar con ella sin pagarle a una plataforma por el alcance.
En casi todos los negocios hay dos o tres tareas que alguien hace a mano todos los días y que una máquina puede hacer igual o mejor.
Una consulta que entra y nadie sigue es una venta perdida que además ya se pagó: costó publicidad, costó contenido y costó que alguien decidiera escribirte..
Casi todos los negocios tienen datos.
Los catorce servicios agrupados, para ver dónde encaja cada cosa.
Treinta minutos, sin costo. Si lo que hace falta no es este servicio, te lo decimos en esa misma reunión.