Plataforma de marca
Qué promete, a quién, con qué tono y qué la diferencia. Es la base escrita sobre la que se diseña todo lo demás.
Una marca ordenada no es un logo lindo. Es que el cartel, la web, el presupuesto, el packaging y el mensaje de WhatsApp digan lo mismo, y que cualquiera del equipo pueda producir una pieza sin preguntar.
El síntoma típico es que cada pieza parece de una empresa distinta: tres azules, dos tipografías, el logo estirado en el cartel y una firma de mail que no coincide con nada.
Eso no es un problema estético, es un problema de costo: cada vez que hay que hacer algo nuevo se discute de cero, y el cliente no acumula recuerdo de marca.
Una marca que arranca de cero y un rebranding que conserva el nombre no llevan el mismo trabajo. En la propuesta queda escrito qué se toca, qué se respeta y en qué plazo.
Qué promete, a quién, con qué tono y qué la diferencia. Es la base escrita sobre la que se diseña todo lo demás.
Logo y sus versiones, paleta, tipografías, grillas, tratamiento fotográfico y elementos gráficos propios. Con los usos correctos y los incorrectos.
Nombre, bajada, familia de nombres de producto y cómo escribe la marca: qué palabras usa, cuáles evita y cómo trata al cliente.
Un documento operativo, no decorativo: medidas, márgenes, jerarquías y ejemplos aplicados a las piezas que realmente usás.
Presentaciones, presupuestos, firma de mail, placas de redes, etiquetas y cartelería, editables por tu equipo.
Todos los formatos, organizados, a tu nombre. Vectores, versiones web, favicon y un instructivo de qué usar en cada caso.
Diez semanas es lo habitual cuando las devoluciones llegan en el momento. Las presentaciones intermedias necesitan tu respuesta para seguir.
Entendemos el negocio, el cliente, la competencia real y qué de lo actual conviene conservar. No todo rebranding empieza de cero.
Se define la plataforma de marca y se presentan dos o tres caminos visuales distintos, cada uno con su argumento.
Se elige un camino y se construye el sistema completo, aplicado a piezas reales para ver cómo se comporta.
Manual, plantillas, archivos y una reunión de traspaso con el equipo que va a usarlos.
Dejan de discutirse las piezas una por una. Hay un criterio escrito y cualquiera puede producir sin consultar, lo que acelera todo lo que viene después.
Y la marca empieza a acumular: cada aviso, cada posteo y cada bolsa refuerzan el mismo recuerdo en vez de competir entre sí.
Treinta minutos, sin costo. Si lo que hace falta no es este servicio, te lo decimos en esa misma reunión.