Cuánto conviene invertir en publicidad según tu ticket promedio
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El presupuesto de publicidad no se decide por lo que te sobra, se decide por lo que podés pagar por un cliente sin perder plata. Ese número sale de tres datos que ya tenés: tu ticket promedio, tu margen y cuántas veces te compra un cliente. Con eso sabés cuánto podés pagar por una venta, y recién ahí cuánto tiene sentido invertir por mes.
«¿Cuánto tengo que invertir en publicidad?» es probablemente la pregunta que más nos hacen, y la respuesta honesta es que no depende de tu presupuesto: depende de tu negocio. Dos empresas del mismo rubro, con la misma facturación, pueden necesitar presupuestos muy distintos según cuánto deje cada venta y cuántas veces vuelva un cliente.
La buena noticia es que la cuenta es simple y se hace en diez minutos con datos que ya tenés.
Con esos tres sale el único número que importa: cuánta plata deja un cliente.
| Paso | Cuenta | Ejemplo |
|---|---|---|
| Margen por venta | Ticket × margen | $80.000 × 45% = $36.000 |
| Compras en el período | Cuántas veces compra | 3 veces al año |
| Valor del cliente | Margen por venta × compras | $36.000 × 3 = $108.000 |
| Techo por cliente nuevo | Valor del cliente ÷ 3 | $36.000 |
| Objetivo prudente | Techo ÷ 2 al arrancar | $18.000 por cliente |
Esa división es una convención prudente, no una ley. La lógica es que de lo que deja un cliente, una parte tiene que cubrir la adquisición, otra los costos fijos del negocio y otra tiene que quedar como ganancia. Pagar la mitad del valor de un cliente por conseguirlo deja un negocio que crece sin ganar plata, que es una forma elegante de quebrar.
Al arrancar conviene ser más conservador todavía y apuntar a la mitad de ese techo, porque las primeras semanas siempre son las más caras: la campaña está aprendiendo y vos también.
Ya sabés cuánto podés pagar por un cliente. Ahora definí cuántos clientes nuevos querés por mes, multiplicá y ahí está el presupuesto.
Pero antes de multiplicar, hay un piso que conviene respetar.
Las plataformas publicitarias necesitan datos para funcionar. Una campaña que genera dos o tres conversiones por mes no le da al algoritmo material suficiente para aprender a quién mostrarle el aviso, y se queda en modo prueba permanente: el costo por resultado nunca baja.
Como regla práctica, un presupuesto que no alcanza para unas quince o veinte conversiones mensuales rinde desproporcionadamente mal. Si tu cuenta te da menos que eso, hay tres salidas honestas:
También existe. Cuando subís el presupuesto más rápido de lo que crece la demanda real de tu producto, la plataforma empieza a mostrarle el aviso a gente cada vez menos interesada. El costo por resultado sube y la calidad de las consultas baja. La forma de evitarlo es subir de a poco — un veinte o treinta por ciento cada vez — y mirar qué pasa con el costo por consulta antes del siguiente aumento.
Repartir el presupuesto entre las dos plataformas por la mitad es cómodo pero casi nunca es lo correcto, porque resuelven momentos distintos.
| Google Ads | Meta Ads | |
|---|---|---|
| Qué hace | Te muestra a quien ya está buscando lo que vendés | Te muestra a quien todavía no te busca |
| Cuándo rinde más | Demanda existente: el cliente sabe que tiene el problema | Demanda por crear: productos visuales, novedades, impulso |
| Costo por clic | Más caro, intención más alta | Más barato, intención más baja |
| Cuánto tarda | Resultados desde la primera semana | Necesita más tiempo y más creatividades |
| Dónde falla | Si nadie busca tu categoría, no hay a quién mostrarle | Si el producto no entra por los ojos, cuesta |
Para un servicio que la gente busca cuando lo necesita — un plomero, un estudio contable, una clínica — Google suele ir primero. Para un producto que se compra por impulso o por descubrimiento, Meta. Para la mayoría de los negocios, arrancar por donde ya hay demanda y sumar el otro canal después es más barato que abrir los dos al mismo tiempo. Eso es parte de lo que se define en la gestión de campañas.
Vale la pena aclararlo porque genera confusión seguido. El presupuesto de medios se le paga a Google o a Meta, con tu tarjeta, desde una cuenta que está a tu nombre. El honorario de la agencia es por armar y gestionar esas campañas, y va aparte.
Dos cosas que conviene exigir siempre, trabajes con quien trabajes: que las cuentas publicitarias queden a tu nombre, y que tengas acceso de administrador. Si algún día cambiás de agencia, el historial de la cuenta — que es lo que hace que las campañas sean cada vez más baratas — se va con vos y no con ellos.
Las campañas dan las primeras señales entre la segunda y la tercera semana, pero cualquier conclusión firme necesita entre sesenta y noventa días de datos. Mientras tanto, mirá en este orden:
Para que estas cuatro se puedan mirar hace falta que la medición esté bien puesta, que es un trabajo en sí mismo: medición y tableros. Sin eso, los reportes muestran clics y alcance, que no son plata.
Treinta minutos por videollamada, sin costo. Preguntamos cómo funciona hoy, miramos lo que haya y te decimos por dónde conviene arrancar. Si lo que hace falta no es lo que hacemos, también te lo decimos.