Reunión mensual de decisiones
Una hora para revisar qué pasó, qué hay que decidir este mes y con qué criterio. Queda minuta escrita con lo acordado.
No todos los negocios necesitan una agencia que produzca. Algunos necesitan a alguien que mire los números una vez por mes y ayude a decidir dónde poner el esfuerzo.
Es el servicio para quien ya tiene equipo o proveedores y lo que le falta es criterio externo: si conviene subir el precio, si vale la pena abrir un canal nuevo, si ese producto que no se mueve hay que empujarlo o discontinuarlo.
Trabajamos con una reunión mensual de una hora y disponibilidad por escrito en el medio. Entre reunión y reunión revisamos los números y llegamos con una lectura hecha.
Esto no es un paquete: es una agenda de temas que se arma con vos en la primera reunión y se revisa cada trimestre. Lo de abajo es lo que suele aparecer.
Una hora para revisar qué pasó, qué hay que decidir este mes y con qué criterio. Queda minuta escrita con lo acordado.
Antes de cada reunión revisamos ventas, márgenes, consultas y conversión, y llegamos con las preguntas ya identificadas.
Cuándo y cuánto ajustar, cómo escalonar, qué combos tienen sentido y cuáles canibalizan lo que ya vendés bien.
Si conviene abrir un marketplace, una tienda propia, un local, un distribuidor o nada de eso por ahora. Con el cálculo delante.
Con un presupuesto dado, en qué orden conviene gastarlo. Casi nunca el orden intuitivo es el más rentable.
Si surge una decisión que no puede esperar al mes siguiente, se resuelve por escrito en el día.
Acá no hay fecha de entrega: es un trabajo mensual que no termina. Lo que sigue es cómo se acomoda el primer semestre.
Una sesión más larga para entender el negocio a fondo: producto, márgenes, equipo, canales y los problemas que vienen arrastrándose.
Armamos la lista de lo que hay que decidir en los próximos tres meses, ordenada por impacto.
Una reunión por mes, con lectura previa de los números y minuta después.
Qué se decidió, qué resultó y qué se corrige. También sirve para revisar si el acompañamiento sigue teniendo sentido.
Deja de haber decisiones que se posponen seis meses porque nadie tiene tiempo de sentarse a mirarlas. El ritmo mensual obliga a resolver.
Y las decisiones quedan escritas, con el motivo. Eso vale mucho cuando hay que explicarle a un socio o a un equipo por qué se hizo así.
Antes de producir una pieza hay que decidir a quién le hablamos, qué vendemos primero, a qué precio y por qué alguien nos elegiría sobre el de al lado.
Farmacias, veterinarias, laboratorios, químicas y clínicas tienen un límite que otros rubros no tienen: hay cosas que no se pueden afirmar.
Los catorce servicios agrupados, para ver dónde encaja cada cosa.
Treinta minutos, sin costo. Si lo que hace falta no es este servicio, te lo decimos en esa misma reunión.