Revisión de la comunicación actual
Qué se está diciendo hoy en redes, web y punto de venta, y qué de eso conviene reformular por riesgo o por falta de claridad.
Farmacias, veterinarias, laboratorios, químicas y clínicas tienen un límite que otros rubros no tienen: hay cosas que no se pueden afirmar. Eso no impide comunicar; obliga a comunicar mejor.
El error más común en el rubro es copiar la comunicación de un e-commerce cualquiera: descuento, urgencia, promesa. Además de riesgoso, funciona peor, porque el paciente o el cliente de salud decide por confianza antes que por precio.
Conocemos el rubro desde adentro, incluida la parte que no se ve: stock, obras sociales, receta, tiempos de entrega y la coordinación con el equipo de mostrador.
La confianza se construye antes del descuento.
El alcance depende mucho del rubro: una farmacia y un laboratorio tienen marcos regulatorios distintos. En la propuesta va qué se puede hacer en tu caso y qué no.
Qué se está diciendo hoy en redes, web y punto de venta, y qué de eso conviene reformular por riesgo o por falta de claridad.
No le hablás igual a un paciente crónico, a alguien que compra por primera vez o a un profesional que recomienda. Se define el mensaje para cada uno.
Cómo presentar una línea, un servicio o una especialidad explicando el beneficio real sin entrar en terreno de promesa terapéutica.
Qué responder y cómo, para que lo que dice la web coincida con lo que dice el mostrador y con lo que dice el WhatsApp.
Material de divulgación, fichas técnicas y presentaciones para quien recomienda o prescribe, que es un canal que en este rubro vende mucho.
Ficha de Google, reseñas, horarios, indicaciones y todo lo que hace que te encuentren quienes están a diez cuadras.
Si hay piezas que tienen que pasar por un director técnico o por una autoridad regulatoria, ese tiempo no lo manejamos nosotros y va contemplado aparte.
Qué vendés, qué regulación te aplica, quién atiende y cómo llega hoy el cliente.
Qué se puede decir, cómo se dice y qué queda expresamente fuera. Documento de consulta para todo el equipo.
Se corrigen las piezas que lo necesitan, se ordena la ficha local y se capacita al equipo.
Revisión de lo publicado, consultas puntuales y ajuste del marco cuando cambia algo.
El equipo deja de improvisar. Hay un documento que dice qué se puede afirmar y qué no, y eso baja el riesgo y acelera la producción de piezas.
Y la comunicación empieza a construir confianza en vez de competir por precio, que en salud es el terreno donde más se pierde margen.
Antes de producir una pieza hay que decidir a quién le hablamos, qué vendemos primero, a qué precio y por qué alguien nos elegiría sobre el de al lado.
No todos los negocios necesitan una agencia que produzca.
Los catorce servicios agrupados, para ver dónde encaja cada cosa.
Treinta minutos, sin costo. Si lo que hace falta no es este servicio, te lo decimos en esa misma reunión.