Plan de lanzamiento
Secuencia completa: qué se dice antes, el día y después, en qué canal y con qué pieza. Con fechas.
Un lanzamiento mal comunicado se puede perder entero. Y un problema mal respondido cuesta más que el problema. La comunicación digital es tener eso resuelto antes de que pase.
Es el servicio que coordina los momentos: una apertura, una temporada, una suba de precios, un corte de servicio, un cambio de horario o una reseña negativa que se hizo visible.
Cada uno de esos momentos tiene un orden, un canal y un texto. Improvisarlo en el momento es donde se cometen los errores más caros.
Algunos clientes nos buscan solo para lanzamientos y otros quieren el protocolo de crisis armado por las dudas. Se puede contratar una parte o las dos.
Secuencia completa: qué se dice antes, el día y después, en qué canal y con qué pieza. Con fechas.
Cómo comunicar un descuento sin dañar el precio de lista, y cómo salir de la promoción cuando termina.
Cambios de precio, de horario, de dirección o de condiciones, redactados para que se entiendan y no generen reclamos evitables.
Qué hacer y quién responde ante una queja pública, un error propio o un rumor. Escrito antes, no improvisado durante.
Lo que el equipo de atención tiene que saber y repetir, para que la comunicación externa y la interna coincidan.
Cuando corresponde: gacetillas, contacto con medios del rubro y coordinación con referentes del sector.
Un lanzamiento se planifica con fecha. Un protocolo de crisis se arma una vez y queda guardado, y ahí los plazos son otros.
Cuáles son los momentos críticos de tu negocio en el año y qué tipo de problema puede aparecer.
Textos base y orden de pasos para cada momento, listos para usar con un ajuste mínimo.
Se ejecuta el plan del momento que corresponda, coordinando canales y equipo.
Qué funcionó y qué se corrige en el protocolo para la próxima vez.
Los momentos importantes dejan de depender de la improvisación de un viernes a la tarde. Hay un orden escrito y alguien a cargo.
Y cuando algo se complica, la respuesta sale rápido y en el tono correcto, que es exactamente lo que evita que un problema chico se haga grande.
Treinta minutos, sin costo. Si lo que hace falta no es este servicio, te lo decimos en esa misma reunión.